La desocupación aumentará… inevitablemente

Por Martín Picatto (*)

En los cursos de macroeconomía te enseñan que la parte financiera de la economía debe estar en equilibrio con la parte real de ella.

La parte real de la economía es el PBI (Producto Bruto Interno), es decir, la cantidad de bienes y servicios finales que produce una economía en un período determinado.

La parte financiera de la economía es básicamente la cantidad de dinero que circula, siempre en términos de poder de compra (deflactado por el Índice de Precios o IPC).

El plan del Presidente Milei de desinflación de la economía es ultra ortodoxo y tiene como condimento principal terminar con el déficit fiscal vía caída del gasto público real y el aumento de impuestos.

La única receta conocida de salida de la estanflación es básicamente la mezcla de:

Política monetaria restrictiva: eliminar de cuajo la emisión de dinero para financiar el gasto público. Sólo puede emitirse contra el ingreso de divisas producidas por las exportaciones, emisión endógena que eleva la demanda de dinero (la cantidad de pesos que la gente quiere mantener en sus bolsillos o cuentas bancarias),

Política fiscal expansiva: bajando impuestos para incentivar el consumo y la producción (en aquellos impuestos que afectan directamente).

Una de las dos patas se está cumpliendo, el Presidente Milei cerró la canilla de la emisión. La otra pata no: el gasto público cae un 3% por recorte de gastos pero un 2% es vía aumento de impuestos. Para colmo, una parte importante de este aumento afecta directamente a la producción y exportaciones.

Según el gobierno, el aumento de impuestos es transitorio. Recordemos que siempre se prometió aumentos transitorios que luego quedaron permanentes.

EL INEVITABLE AUMENTO DE LA DESOCUPACIÓN

Dado el plan transitorio, que no es un plan de estabilización económico, el aumento de la desocupación está garantizado. Habrá mucha gente que se quedará sin trabajo, e ingresos, en el sector público por el ajuste que inevitablemente tendrán que hacer para mantener el déficit controlado. El consumo seguirá cayendo y la caída del consumo implica menores ventas; menores ventas implica menos producción; menos producción implica menos empleo en el sector privado.

Si tenemos en cuenta además que una parte importante del territorio nacional depende de los ingresos de coparticipación, la caída de ésta implica menores ingresos que sostengan una sociedad que prácticamente no tiene un sector privado eficiente.

Que el aumento de la desocupación sea transitorio dependerá del plan de estabilización que, en algún momento, se presente.

En ausencia aún de un plan de estabilización, está garantizada también la ausencia de inversión. Sin inversión externa e interna, será imposible recrear un sector privado necesario para absorber trabajo ocioso.

En definitiva, aunque uno mantiene la esperanza o expectativa de un punto de inflexión hacia mediados de año, que eso sea posible depende de que el DNU y la Ley de Bases y Puntos de Partida… efectivamente entren en vigencia (con los cambios necesarios). Luego de eso, estabilizar los precios relativos y las variables financieras para por fin poder poner en marcha un plan de estabilización que termine con la caída de los salarios reales y provoque la reversión del aumento de la desocupación: quita del cepo y unificación cambiaria abriendo el mercado de capitales para que entren y generen o amplíen empresas, empleo y más consumos porque hay más salarios o ingresos.

(*) Analista económico financiero. Comentarista económico · Radio y TV

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