COMO IMPACTA EN EL MERCADO DE LA SOJA EL CONFLICTO DE EEUU Y CHINA

La baja de precios de la soja fue un análisis de los factores más internos que externos. Porque Chicago bajó en el último mes por el conflicto con China y la falta de demanda, unos US$ 35. Y la Soja Argentina no bajó este último mes US$ 35 por suerte. Porque si no la soja Argentina en vez de US$ 210 debería valer US$ 180.

Asì, de esta manera, el especialista en mercados, Pablo Adreani, se refirió en una entrevista realizada por el periodista Adrian Pascinto en el programa “Campo y Ecología”. Sostuvo que la baja se produjo por el impacto de la actitud del productor. Con un precio de soja que muchos productores, si venden a ese precio, se funden. Es decir, entran en un resultado económico negativo. Por eso me pregunto: ¿Qué productor va a vender y tomar la pérdida?

Eso se refuerza con una sobreventa de trigo y maíz en la Argentina, donde el productor está haciendo caja y vendiendo trigo y maíz, y cuando llega la cosecha de soja no necesitará vender tanta soja.

Y esto se está profundizando, porque al día de hoy con un 70% de soja cosechada, el productor vendió solamente 8 millones de toneladas, de una cosecha de 58 toneladas. Eso es el 14%, y estando a mediados de mayo es un indicador  de que el productor no vende soja.

El gobierno sigue generando factores de certidumbre negativa, porque el anuncio del aumento del 2,5% por taza de estadísticas a las importaciones, pega directo a los insumos importados como fertilizantes, agroquímicos, entre otros. Y el gobierno lo hizo extensivo a la importación de soja temporaria que llega de Brasil y Paraguay por barcaza. Una actividad que estaba exenta de ese impuesto, de repente la llevan al 2,5%, con lo cual un factor más bajista. Porque la industria aceitera contaba con esa soja para mezclarla con la soja argentina y sacar un harina de soja con un contenido proteico dentro del estándar internacional.

Al no poder contar con esa soja, porque la demanda de soja importada se arruinó totalmente a partir de la aplicación de este impuesto, la industria aceitera pasa a tener al bajar el volumen de importación, un aumento de los costos operativos. Y otra, la imposibilidad de poder hacer el mix para tener una harina de soja con alta proteína, y no tener un descuento de los precios internacionales.

Son una serie de condimentos negativos para el sector, porque la soja este año tuvo todos los males que se pueden aparecer en el cultivo. Porque las zonas extra pampeanas, con rendimientos del 50% de lo que hay en zona núcleo, el productor vendiendo al precio del mercado pierde plata.

Qué va a pasar con la soja, es la pregunta. Lamentablemente en Argentina seguirá el imput bajista. Porque el productor, si estando en cosecha retiene, no quiero imaginar cuando finalice la cosecha. El concepto es que el productor se sienta arriba de la soja, y no es que especula,  sino que va a la pérdida. Y antes de vender ahora y tomar la pérdida, espera un milagro y aguanta hasta donde puede en función de las obligaciones de pago.

El gobierno entonces tendrá un serio problema en ingreso de divisas, mayor a lo que dijimos, porque todavía falta el maíz de segunda que se cosecha en junio o julio, con lo cual el productor seguirá haciendo caja con el maíz y no con la soja.

Y el dólar subirá de acá a octubre en dos o tres momentos íconos. En el mes de junio, cuando se definan las precandidaturas; en agosto, cuando veamos el resultado de las Paso; y en octubre cuando veamos el resultado electoral. Es decir que habrá tres “mojones” en donde el dólar puede reaccionar volátil. A eso hay que agregar que van a faltar dólares porque el productor no liquidará los dólares que el Gobierno espera, ni en la cantidad que espera.

 

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