Un ataque de Blapstinus, el “Tenebrionido del girasol” fue detectado en la zona de Avia Terai y otro en Las Breñas.
Así lo confirmó la ingeniera Macarena Casuso, del equipo de Entomología y Fisiología de cultivos de la Estación Experimental Agropecuaria de INTA Las Breñas.
Casuso explicó que las larvas como adultos causan daño en plantas jóvenes. Los adultos dañan a las plantas a nivel del cuello o al ras del suelo, también roen los cotiledones por la noche y durante el día se entierran en el suelo, provocando en ataques intensos pérdida de plantas y una marcada desuniformidad como resultado del retraso que provoca en las plantas roídas que logran sobrevivir.
Las plantas dañadas son propensas al quiebre, lo que puede manifestarse en estadios más avanzados del cultivo.

COMO ES ESTE “CASCARUDO”
El adulto 1, es un cascarudo pequeño de aproximadamente 5 mm de largo por 2 mm de ancho, negro o castaño oscuro, con el primer par de alas estriado, tiene la particularidad de simular estar muerto cuando se lo molesta.
Se protegen del sol y del calor bajo la cobertura de rastrojo en siembra directa, o bajo cascotes de tierra en siembra convencional. Cuando baja la temperatura, al atardecer ó en la noche, se lo suele encontrar más expuesto.
Están muy adaptados a la escasez de agua motivo por el que sus ataques son más intensos en períodos de sequía.
QUE SE RECOMIENDA
Se recomienda el monitoreo del lote para detectar su presencia, y la realización de tratamientos de postemergencia si se determinase un 3 a 5% de plantas dañadas ó la presencia de 4 a 5 cascarudos/m.
Estrategias de Manejo: Realizar el tratamiento de semillas y en el caso de ataques intensos complementar con una aplicación nocturna.
La ingeniera Casuso agradeció al ingeniero Martin Alvareda por la información sobre la presencia de este insecto en lotes de girasol de Avía Terai