La familia y el algodón: lazos que unen y generan esperanzas

El cultivo del algodón es sinónimo de familia. De padres e hijos que salen al campo a recolectar el preciado producto, que genera recursos a la economía local. Antes era la cosecha a mano. Ahora, mecánica. Pero lo que no se cambia es la presencia de la familia.

Denis Kisiel, junto a su hija, en un algodonal de la zona de San Bernardo

Así, en estos días, Denis Kisiel, en la zona de San Bernardo cosechó un lote de algodón, acompañado de su esposa y de su hijita. El rinde promedio fue de 1.800 kilos por hectárea, aunque hubo sectores en los cuales el rinde fue mas auspicioso, alcanzando los 2.200 kilos.

“Es muy lindo cuando la familia acompaña, así como lo hicieron nuestros abuelos, siempre juntos a la par, eso es lo que genera el algodón”, dice Kisiel.

EN BAJO HONDO

En la zona sur de Sáenz Peña, Denis Konsimal, su esposa y sus nenas, también fueron este fin de semana a retomar la cosecha de algodón. Temprano, en la mañana del domingo hicieron una oración de agradecimiento a Dios, cantaron una canción con guitarra y teclado en su casa, y salieron a zafra.

Denis Konsimal, al sur de Sáenz Peña, Chaco, junto a su esposa y sus hijas, antes de cosechar el algodón.

“Así de sencillo, simple y con mucha fe, asi somos los campesinos, trabajando por el país, por la provincia, es lo que sabemos a hacer, y lo bueno es que los productores trabajan de buena fe, ojalá los gobiernos obren de igual manera con nosotros”, dice.

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